lunes, 18 de mayo de 2009

links + benedetti


1)links: Bertoni en RDL y Alarcón & Díaz en RDL también. Un cuento viejo pero nuevo en laboratorio y la reseña con fotos de carla para paniko del show de chinoy hace una semana y media.

2)Murió Benedetti. Quizás el twitter sirva para algo. Para consignar su muerte. Y aunque no tengo twitter, me imagino que me habría enterado más rápido. Nunca me llevé bien con libros de Benedetti. A mi padre le gusta. O le gustaba. Alguna vez un profesor me pasó en la universidad “Primavera con esquina rota” pero no la leí. Supongo que era un acto de rebeldía académica, una demostración de estupidez. De todos modos, no creo que mi profesor comprendiera a Benedetti. En realidad no comprendía mucho, la verdad: le gustaba Marcela Serrano y rayaba con Foucault y el cine pero no había pasado de una lectura de escritorio de la nueva novela histórica. Así que yo no di esa prueba o me saqué un uno o un cuatro y me negué a leer a Benedetti. Fue sano. Lo había leído antes, en todo caso y su obra siempre me pareció correcta, parca, casi ubicua. Siempre sentí que no fue importante porque llegué tarde, me perdí el lazo, la canción del Oscar Andrade –del que alguien me contó que cree en todo el rollo de la Tierra Hueca y esas cosas- me imposibilitó para tomarlo en serio. Demasiada consignas, frases manidas y películas de Gradinetti. Nacha Guevara no era tan buena Muerte como la adolescente pálida de Neil Gaiman. Mala suerte para el uruguayo, que a mí me llegó por medio pergaminos de ferias artesas, musicalizado en peñas. Huí de él de inmediato. Benedetti, como Galeano, siempre me sonó viejo, nos habló de una clase de militancia que se me hacía entre ridícula y trágica. Escribí una novela corta sobre ese mundo: se llama "Estrella muertas" y le lleva jarabes para la tos, estalinismo, Valparaíso y depresión para tirar a la chuña. Ya veré qué hago con ella. Mientras, vuelvo a Benedetti y por supuesto, me doy cuenta de que el problema no era de él sino mío y ahora me acuerdo de ese desdén, de ese aburrimiento y me imagino a media América Latina, a todos los Oscar Andrade, a todos los fans que eran jóvenes en los 80 o los 70 y Benedetti les hablaba al oído, les ponía las letras a sus cartas de amor. Cuán solos estarán ahora.

2 comentarios:

Alvaro dijo...

Ese mundo del que hablas se fue y con el muchos tipos inteligentisimos que pecaron en abanderarse con una ideologia que no conocian demasiado.. ahora en su defensa cabe preguntarse ?Que artista no era comunista en los 50s o 60s?, no serlo te convertia en un fascista de inmediato.

Ahora paradojicamente luego del derrumbe de todas las ideologias lo que nos queda no es muy esperanzador..el hombre se ve solo y desorientado..la cultura ha ido retrocediendo o al menos ha perdido en calidad.

Casandra D. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.